4. Detección y solución de problemas de red.
El mantenimiento de una red de ordenadores es una de las tareas que más tiempo conlleva cuando no se han tenido en cuenta las medidas de seguridad que hemos expuesto hasta ahora. En general, los problemas que pueden aparecer a la hora de trabajar con una red de
ordenadores pueden tener los siguientes orígenes:
• Problemas físicos: rotura de algún cable, avería de un concentrador, fallos eléctricos,
etc.
• Problemas de conectividad debido a una configuración incorrecta de los protocolos
en los equipos, routers, servidores, etc. de nuestra red.
• Incompatibilidades entre aplicaciones.
• Ataques de virus o intrusos.
• Errores de usuarios.
La aparición de cualquiera de estos problemas es una situación habitual, teniendo en cuanta que el orden de aparición será, probablemente, inverso al que hemos empleado a la hora de presentar los problemas.
Para detectar y solucionar estos problemas, debemos emplear un protocolo de actuación ficaz. En primer lugar, debemos ser conscientes de las limitaciones con las que nos encontramos, por lo que es posible que lleguemos a detectar el problema sin poder llegar a
solucionarlo por nosotros mismos.
Los pasos que deberemos realizar son:
1. Adquirir la mayor cantidad de indicios o pruebas del fallo que se está produciendo.
a. Anotar mensajes de error.
b. Hablar con las personas que han detectado los fallos.
c. Comparar el rendimiento del equipo con otros con las mismas características y
configuración.
d. Descartar aspectos de conexión eléctrica, cableado, encendido, etc.
2. Recabar datos que puedan facilitar la elaboración de una hipótesis y las acciones a
tomar.
a. Analizar manuales y realizar búsquedas en Internet que nos hablen de ese mismo
problema u otros similares.
3. Formular una hipótesis sobre la causa del fallo una vez que hemos analizado todos los
datos.
4. Efectuar las acciones necesarias en función de la hipótesis formulada.
5. Evaluar los cambios realizados.
6. Crear una ficha de actuación ante esa avería.
Sobre estas acciones, deberemos tener en cuenta que una actitud ordenada y sistemática
nos va a facilitar la tarea, y dentro de esta actitud deberemos anotar todos y cada uno de los
pasos que vamos adoptando para que sepamos que operaciones hemos realizado en cada
momento. Se trata, en definitiva, de un método inductivo de trabajo que se ha de sustentar,
sobre todo, en la información de la que se disponga y de las experiencias previas.
De los distintos problemas que hemos comentado, vamos a pasar a analizar los dos grupos
que más pueden interesar.
4.1. Problemas físicos.
Las redes de ordenadores suelen ser altamente confiables y, una vez que se ha realizado la instalación del cableado y ha sido adecuadamente testeado es muy difícil que aparezcan los problemas. Sin embargo, debido a accidentes o acciones conscientes se pueden producir el deterioro de los cables o su desconexión. Por lo tanto, deberemos, en primer lugar, observar que se encuentran en perfecto estado y conectados adecuadamente, analizar los leds de las tarjetas de red y observar cómo actúa el equipo cuando solicitamos el acceso al entorno de red.
Una pista que nos puede indicar claramente si nuestro cable está en mal estado o desconectado es cuando aparece el mensaje en la barra de tareas de que el cable de red se encuentra desconectado, aunque nosotros observemos que está perfectamente insertado en la roseta de conexión.
En ocasiones y cuando la instalación de la red no ha sido convenientemente probada
puede suceder que algún elemento del subsistema horizontal presente fallos. Por
ejemplo, conexiones internas en rosetas, latiguillos, conexiones en el patchpanel, etc. Por
eso, cuando nos encontramos en una situación de este tipo un procedimiento adecuado
sería el testeo de los cables (si es posible) o el cambio de conexión para comprobar si el
mensaje es similar.
4.2. Problemas de conectividad.
En numerosas ocasiones observamos como, después de realizar una conexión a una
red, configurar una tarjeta o intentar agregar un equipo a un grupo nos podemos
encontrar problemas. Por regla general, estos problemas se deben a errores en la
configuración de protocolos.
Cuando nuestra red dispone de un servidor de DHCP, todo el proceso de
configuración de la conexión es bastante sencillo. Sin embargo, si debemos introducir
nosotros los datos (direcciones IP, direcciones de servidor DNS, puerta de enlace,
máscara de subred, etc.) podemos cometer pequeños errores que van a impedir la
comunicación.
Un servidor de DHCP proporciona a una red de ordenadores los datos de configuración de una forma dinámica evitando los posibles errores a la hora de introducirlos manualmente. Optimiza el proceso de configuración y realiza una gestión más racional de la red.
Los errores más habituales pueden deberse a no disponer de forma adecuada los protocolos, por ejemplo, no emplear los mismos protocolos en todos los equipos, introducir mal una dirección IP, no haber instalado adecuadamente la tarjeta de red, etc. Cada problema nos va a ofrecer un error distinto.
• No aparece nuestro equipo ni disponemos de entorno de red: el problema se
deberá, probablemente a la configuración de la tarjeta.
• No tenemos acceso a la red: mala configuración de la dirección IP.
• No tenemos acceso a Internet: errores al introducir la puerta de enlace o las
direcciones de los servidores DNS.
• Mensaje de error al acceder el equipo a la red: posible conflicto con otras
direcciones IP.
4.3. Utilidades TCP/IP para el chequeo de la red.
Superados todos los problemas de configuración y una vez que hemos conseguido que exista una comunicación óptima entre nuestros equipos pueden surgir pequeñas anomalías o, implemente, deseamos conocer la calidad de la comunicación de nuestra
red.
Para realizar unas tareas básicas de chequeo de la red disponemos de una serie de programas tanto en Windows como en Linux que nos pueden ofrecer información básica de nuestra red. Estos programas pueden incorporar una serie de variables que nos permiten mejorar su aplicación para el análisis de nuestra red.
• Ping: es el programa más sencillo y su función consiste en enviar un mensaje a un equipo y esperar su respuesta, realizando un informe de las características de dicha respuesta. La orden es similar en Linux y en Windows, aunque su comportamiento al ejecutarse es distinto. Permite comprobar la conectividad de los equipos.
Para pensar:
Ejecuta la orden ping www.google.es, comprueba los resultados devueltos por
el programa. ¿Qué sucedería si no funcionara el servidor de nombres de dominio?
• Traceroute (tracert en windows) Detalla el camino seguido entre el equipo que ejecuta el programa y el equipo al que se llama indicándonos el nombre de dominio y las máquinas por las que transita el mensaje indicándonos posibles fallos en nuestros routers si no llegamos a salir de nuestra red.
• Ipconfig (ifconfig en linux): Muestra la configuración de red de nuestro equipo. Con esta orden podemos averiguar si nuestro equipo ha adquirido una dirección IP dinámica a través de un servidor DHCP, además de mostrarnos todos los datos de configuración de nuestro equipo.
Para pensar:
Ejecuta la orden ipconfig para averiguar todos los datos de la configuración de
red de tu equipo de trabajo.
a• Netstat: Esta utilidad nos permite averiguar las estadísticas del tráfico de red
para los protocolos TCP/IP. Informa de los paquetes transmitidos y recibidos
empleando cada uno de los protocolos TCP/IP y proporciona datos de error en
las transmisiones.
• Nslookup: Este comando permite averiguar la dirección IP de cualquier máquina
haciendo una consulta a un servidor de nombres de dominio específico. De
forma indirecta permite averiguar si nuestros DNS están correctamente
configurados.
Para pensar:
¿Cómo emplearías Nslookup para averiguar porqué no funciona correctamente
tu navegador de Internet?
Además de estos programas TCP/IP existe gran cantidad de software dedicado a las
tareas de administración de la red que completan a las utilidades que incorporan las
distintas versiones de Windows y Linux de análisis y control de la red que ya hemos
explicado en el capítulo 5.
4.4. Analizadores de red.
Un analizador de red es un programa que se dedica a investigar el tráfico de paquetes de datos que circula por una red mostrando al administrador información sobre el contenido de dichos paquetes.
Estos programas se pueden incluir en versiones servidor del sistema operativo o pueden ser software propietario, que en ocasiones podremos encontrar con licencia shareware o freeware. Mediante las distintas herramientas que incorporan estos programas podemos llegar a determinar si la red se encuentra en un estado óptimo, cuáles son los tipos de datos que más se utilizan, cómo están siendo empleadas las conexiones e incluso acceder a la información de cada paquete. Se trata pues de una herramienta muy potente que permite una optimización de la red a partir de los datos que nos aporta.
4.5. Tester.
Un tester es un dispositivo físico que se emplea para comprobar comprobar la
capacidad de enviar señales de los cables. Detectan problemas físicos del cableado.




